CON EL PESO DE LOS AÑOS ENCIMA. Estas centenarias balanzas dan testimonio del siglo del Cambalache en uno de los rincones del salón.
PARA LOS OPERARIOS. En este vagón podían ir dos personas sentadas.
EL VIEJO VAGÓN. Puede ser visitado este testigo de una parte de la historia ferroviaria de la Argentina, que aún le pelea al paso del tiempo.
LE PUSIERON LUZ AL SERVICIO. Faroles y linternas, antiquísimas y modernas, que se usaron para la seguridad del transporte sobre rieles.
MESONES CON HERRAMIENTAS. Algunas partes que se usaron en el servicio ferroviario.
PARA EL ARCÓN DE LOS RECUERDOS. Carteles, teléfonos y máquinas de escribir, y hasta un viejo ventilador.